Cómo se monta la unidad y cómo se alimenta van antes que su radio
Los mejores puntos de acceso inalámbricos de 2026
Un punto de acceso no lleva router dentro. Toma una conexión por cable y la convierte en cobertura de radio, y por eso aparece en edificios donde la caja del proveedor se queda en un armario y la señal inalámbrica tiene que salir de otro sitio. Lo primero que hay que zanjar es la alimentación. Casi todas las unidades de techo se alimentan por el propio cable de red, y el fabricante menciona la clase: 802.3af entrega menos en el extremo remoto que 802.3at, y una unidad especificada para 802.3at no se conformará con una fuente que solo ofrezca 802.3af. Algunos modelos incluyen un inyector y otros no, y esa sola línea cambia lo que cuesta la instalación. Viene después la radio: la generación Wi-Fi con su designación IEEE, el reparto de bandas, el número de flujos y la cifra de clase, que, como en todo lo inalámbrico, suma los picos teóricos de radios separadas y no describe ningún enlace concreto. El montaje pesa aquí más que en un router de sobremesa, porque la forma decide dónde puede ir la unidad: los discos de techo, las placas de pared y los modelos empotrados que se alojan en una caja de mecanismo declaran cada uno sus dimensiones y su soporte. Por último, la administración. Algunas unidades se configuran de una en una por una página web; otras esperan un controlador — programa, aparato o servicio alojado — y se pasan los clientes de una a otra. Esa elección, y no la radio, decide cómo se comportan juntas una segunda y una tercera unidad. Comparamos generación Wi-Fi y designación IEEE, cifra de clase declarada, reparto de bandas y número de flujos, norma PoE requerida, velocidad del puerto de enlace ascendente, tipo de montaje y método de administración.