Un repetidor cambia rendimiento por alcance, y el anuncio rara vez lo dice
Los mejores repetidores Wi-Fi de 2026
Un repetidor escucha una red que ya existe y la vuelve a emitir más allá, y la aritmética que hay detrás es lo que casi nunca se le cuenta al comprador. Un repetidor de banda única recibe y retransmite por la misma radio, así que el tiempo de antena se gasta dos veces y lo que sale es una fracción de lo que entró. Un repetidor de doble banda o de tres bandas reserva una banda para el enlace de vuelta hacia el router y otra para sus propios clientes, que es toda la razón de existir de los modelos más caros. La cifra de clase de la caja suma los picos teóricos de esas radios, igual que en un router, y no describe ningún enlace. Lea en su lugar el reparto de bandas, el número de flujos y la generación Wi-Fi, y recuerde que un repetidor no puede usar una generación que el router no hable. La forma física parte el estante en dos: las unidades enchufables ocupan una toma y a veces la devuelven, y las de sobremesa quieren un cable y un enchufe. Casi todas llevan un puerto Ethernet, y su velocidad importa por partida doble: como salida por cable para un televisor en el extremo remoto, y porque muchos modelos pueden en cambio cablearse hasta el router y funcionar como punto de acceso, lo que suprime del todo la mitad perdida. Mire también si la unidad adopta el nombre de red del router o levanta un segundo, y si hay un indicador de señal que diga dónde enchufarla. Comparamos generación Wi-Fi y designación IEEE, cifra de clase declarada, reparto de bandas y número de flujos, formato enchufable o de sobremesa, número y velocidad de los puertos Ethernet, y modo de punto de acceso.