Número de puertos, velocidad de puerto, y si el ventilador se para alguna vez
Los mejores switches de red de 2026
Un switch es la compra menos vistosa de una red y la más fácil de acertar, porque casi todo en él se cuenta. El número de puertos va primero, y conviene contar los puertos que va a llenar de verdad, ya que uno va al router y otro a cualquier switch que venga después. La velocidad de puerto va segunda y se escribe como una norma: 1000BASE-T es el puerto gigabit corriente, 2.5GBASE-T y 10GBASE-T son los rápidos, y muchas unidades los mezclan, poniendo un puñado de puertos veloces al lado de una fila de gigabit. Una cifra impresa como capacidad de conmutación es la suma de todos los puertos funcionando a tope en ambos sentidos a la vez — así se define esa magnitud, no como un rendimiento que nadie vaya a ver. La segunda división es gestionable frente a no gestionable. Un switch no gestionable es una caja que se enchufa; uno gestionable ofrece VLAN, agregación de enlaces, duplicación de puertos y una página de configuración, y el terreno intermedio que se vende como inteligente o administrable por web ofrece una parte de eso. La tercera división es física: carcasa de metal o de plástico, forma de sobremesa u orejas para un rack de 19 pulgadas, fuente externa o interna, y sobre todo si la unidad prescinde de ventilador. Un switch suele vivir donde vive la gente, y un ventilador en un salón se oye. Comparamos número y velocidad de los puertos, gestionable o no gestionable, capacidad de conmutación declarada, con ventilador o sin él, material de la carcasa, montaje en sobremesa o en rack, y tipo de alimentación.