Equipo de cableado
El equipo para terminar tus propios tramos, y la pieza en la que no hay que ahorrar
Terminar tus propios tramos es una habilidad sencilla y una compra que no perdona, porque cinco artículos tienen que coincidir entre sí: la categoría del cable y su tipo de conductor, los módulos homologados para esa categoría, conectores adecuados al conductor y al diámetro de la funda, una herramienta que los asiente, y algo con que demostrar el resultado.
Por Jean-Benoit Buisson
Compra el cable y los conectores como una sola decisión
Fallan más crimpados por piezas mal emparejadas que por técnica.
Tipo de conductor. Cable rígido para los tramos fijos, multifilar para los latiguillos flexibles, y conectores especificados para el que tengas. Los contactos de dentro de un conector perforan un conductor rígido de otra manera que la que emplean para agarrar un haz de hilos, y un conector usado sobre el tipo equivocado produce una conexión que funciona en la mesa y falla de forma intermitente un año después.
Diámetro de conductor y de funda. Los conectores están especificados para un rango, y un cable del extremo grueso del mercado no entrará en un conector construido en torno a uno fino. Eso es lo que hace que algunas combinaciones de conector y cable sean sencillamente imposibles.
Apantallado o sin apantallar. Un cable apantallado necesita conectores y módulos que lleven la pantalla de un lado a otro, con un camino a tierra como definan las instrucciones del fabricante. Terminar cable apantallado en piezas sin apantallar produce un canal sin apantallar que costó más trabajo instalar.
Categoría. El grado pertenece al canal entero. El cable de categoría 6A terminado en módulos de categoría 5e da un canal de categoría 5e, y lo impreso en el cable no cambia eso.
Prefiere módulos y paneles a conectores siempre que puedas
En una placa de pared, un módulo keystone; en un armario, un panel de parcheo. Los dos usan contactos de desplazamiento de aislamiento, los dos están diseñados en torno al cable rígido, y los dos protegen el extremo del cable en vez de dejarlo al aire.
La ventaja práctica es la repetibilidad. Un módulo trae impresa la disposición de los dos esquemas de conexionado, sujeta los conductores mientras los golpeas, y puede rehacerse en un minuto si está mal. Un conector crimpado solo puede rehacerse cortándolo, lo que cuesta una longitud que quizá no tengas.
Elige un esquema de conexionado para el edificio entero y úsalo en los dos extremos de cada tramo. Los dos esquemas intercambian un par, y un tramo terminado con uno en el panel y con el otro en la placa de pared produce un cruce que unos equipos resuelven en silencio y otros no. Escribe la elección en la puerta del armario.
Las herramientas, por orden de cuánto importan
Una crimpadora que asiente los ocho contactos a escuadra de una sola vez. El artículo donde la calidad se nota cada vez, y el que hay que comprar bien. Una herramienta con cortador y pelacables integrados ahorra manipulación; una con trinquete garantiza que la carrera se complete.
Una herramienta de impacto para módulos y paneles, que corta el conductor mientras lo asienta. Muchos módulos vienen con una piecita de plástico que funciona; una de verdad funciona mejor y no es cara. Algunos módulos se terminan sin ella, y sus instrucciones lo dicen.
Un pelacables que quite la funda sin morder los conductores. Un aislante mordido en un conductor suelto es un fallo que no verás y que un comprobador puede no atrapar.
Un comprobador. Descrito más abajo, y no opcional.
Añade un rotulador para escribir identificadores en la funda, bridas de velcro en vez de bridas de plástico, y más conectores de repuesto de los que crees necesitar.
La técnica que separa una buena terminación de una que funciona
Dos costumbres, y las dos van del trenzado.
Pela solo la funda que el módulo o el conector necesite. Una cola larga de conductores al aire es más fácil de ordenar y es justo lo que estás intentando evitar.
Mantén cada par trenzado tan cerca de los contactos como permita la pieza, y destrenza únicamente el último tramo que tiene que quedar plano. El trenzado es lo que cancela la interferencia entre pares vecinos, y cada milímetro destrenzado es un milímetro sin ella.
Y no aprietes nada en exceso. Una brida apretada hasta marcar la funda ha cambiado la separación de los pares de dentro, y la curva de detrás de una placa de pared es donde las instalaciones incumplen el radio de curvatura mínimo publicado por el fabricante.
Prueba cada tramo según lo acabas
Ponle un comprobador a los dos extremos antes de seguir. Una unidad básica de mapa de cableado te dice que los ocho conductores llegan al contacto correcto en el par correcto, que es la clase de fallo que introduce una terminación, y lleva segundos.
Probar ocho tramos al final del día significa encontrar un fallo y no saber cuál de las ocho terminaciones lo causó. Probar sobre la marcha significa encontrarlo con las manos todavía puestas y las herramientas fuera.
Los comprobadores con generador de tonos y sonda añaden la posibilidad de identificar qué cable de un mazo es cuál, cosa que conviene tener en cualquier edificio con tramos instalados por otra persona.
Donde el tramo toca cualquier otra cosa
La separación respecto al cableado eléctrico, qué puede atravesar un sector de incendio, qué materiales de funda exige un recorrido y cualquier perforación de un forjado o de un techo se rigen por el reglamento eléctrico y de edificación vigente donde vives, y por las instrucciones del fabricante de los productos implicados. Planifica el recorrido, y encarga después todo lo que toque la instalación eléctrica fija a alguien cualificado para hacerlo.