TB es un terabyte contado en términos decimales y TiB es un tebibyte contado en unidades de 1024, y la IEC definió el segundo sufijo precisamente para poder distinguirlos. Describen magnitudes distintas.
Dos prefijos, dos aritméticas, una letra de diferencia en cómo se escriben.
Qué cuenta cada uno
TB, el terabyte, usa el prefijo decimal en su sentido corriente: tera significa diez elevado a doce, como en cualquier otro campo que use prefijos métricos. Los fabricantes de almacenamiento citan así la capacidad, y también los organismos de normalización que definen los prefijos.
TiB, el tebibyte, usa el prefijo binario: dos elevado a cuarenta. La IEC introdujo los prefijos binarios —kibi, mebi, gibi, tebi— porque la informática llevaba décadas usando los nombres decimales para magnitudes binarias y los dos se habían vuelto imposibles de distinguir por escrito.
La diferencia es pequeña en el kilobyte e inconfundible en el terabyte, porque cada escalón la multiplica otra vez.
Por qué la confusión ha durado tanto
Porque los prefijos binarios se adoptaron de forma desigual. Algunos sistemas operativos muestran magnitudes binarias con el sufijo binario, cosa que no deja lugar a dudas. Algunos muestran magnitudes binarias con el sufijo decimal, y de ahí viene casi toda la discusión. Y las velocidades de red se saltan la cuestión entera contándose en bits decimales por segundo.
Así que el mismo archivo puede describirse de tres maneras por tres herramientas de una misma máquina, todas ellas coherentes por dentro.
Dónde aparece cada convención
Decimal, con sufijo decimal: la capacidad de una unidad tal como la publica el fabricante, la capacidad de una tarjeta de memoria, y todas las velocidades de enlace de cualquier punto de una red.
Binaria, con sufijo binario: los gestores de archivos y las herramientas de almacenamiento que han adoptado los prefijos de la IEC, y buena parte de la documentación escrita desde entonces.
Binaria, con sufijo decimal: una gran cantidad de programas instalados, y la razón de que la gente crea que ha desaparecido capacidad.
La memoria es un caso propio que conviene conocer: la memoria principal se fabrica y se vende en magnitudes binarias, así que un módulo descrito en GB es de verdad una magnitud binaria, y ahí el uso relajado resulta inofensivo.
Cómo mantener comparables dos fuentes
Cita cada cifra en la unidad que usó su fuente, y pon el sufijo a su lado cada vez. Una página que informa de la capacidad de un fabricante en la unidad del fabricante y de la lectura de una máquina en la unidad de la máquina está diciendo la verdad dos veces; una página que convierte una en la otra ha publicado una cifra que nadie midió.
Esa es la regla que sigue este sitio para la capacidad, y es la misma disciplina que se aplica a una cifra de clase en lo inalámbrico: informar de lo publicado, nombrar lo que cuenta, y no hacer aritmética con la especificación de otro y presentar el resultado como suyo.
Las preguntas que surgen antes de un pedido
¿Qué sufijo debería usar al escribir sobre capacidad?
El que usó la fuente. Si un fabricante de unidades publica una cifra en TB, cítala en TB; si una máquina informa en TiB, di TiB. Convertir entre ambos para que dos fuentes coincidan produce una cifra que no publicó ninguna de las dos, que es lo que conviene evitar.
¿Existen los mismos sufijos para unidades menores?
Sí, a lo largo de toda la escala: kibi, mebi, gibi y tebi corresponden a kilo, mega, giga y tera, escritos KiB, MiB, GiB y TiB. La diferencia entre las dos convenciones crece con cada escalón, y por eso apenas se nota en el extremo pequeño y resulta evidente en el grande.
Última revisión el 10 de septiembre de 2026