Suma lo que consume realmente el equipo, compáralo con las dos cifras que publica un SAI —los voltiamperios y los vatios— y elige por aquella que superes primero. Lee después la gráfica de autonomía del fabricante para tu carga, no para la cifra de portada.
Dos cifras publicadas, un cálculo de carga y una gráfica. En ese orden.
Calcula primero la carga
Suma lo que consume cada pieza del equipo en funcionamiento normal, a partir de las cifras que publica su fabricante. Una carcasa de red, un router, un switch y un módem son un total modesto; la carcasa suele ser casi todo él, y alcanza su punto más alto al arrancar, cuando todas las unidades giran a la vez.
Usa las cifras de consumo publicadas por los fabricantes del equipo en vez de la potencia impresa en una fuente de alimentación, que enuncia lo que la fuente puede entregar y no lo que el aparato consume.
Las dos cifras del SAI importan
Un SAI publica dos números y no son la misma magnitud. Los voltiamperios describen la potencia aparente —el producto de la tensión por la corriente— y los vatios describen la potencia real, que es lo que consume el equipo. La relación entre ambos es el factor de potencia, y es por lo que la cifra en vatios de una unidad es siempre la menor de las dos.
Cualquiera de las dos que alcance antes tu carga es el límite. Dimensionar solo con los voltiamperios es el error habitual, porque es el número mayor y más halagador y es el que se imprime más grande.
Lee después la gráfica de autonomía
Una autonomía enunciada supone siempre una carga, y el fabricante la nombra. La autonomía sube en picado según baja la carga, y por eso los minutos de portada de un cartón corresponden a una carga que nadie tiene.
Los fabricantes publican una gráfica o una calculadora que da la autonomía frente a la carga para cada modelo. Busca tu total en ella. Esa es la respuesta honrada a cuánto tiempo tienes, y es la cifra en torno a la cual planificar el apagado.
Para qué sirve realmente la autonomía
No para trabajar durante un corte de luz. Para dos cosas: aguantar las interrupciones breves que componen casi todos los cortes, y darle a la carcasa tiempo suficiente para cerrar sus volúmenes y apagarse limpiamente cuando el corte no es breve.
Una carcasa interrumpida a media escritura es el caso que un SAI existe para evitar, y un apagado que se completa vale muchísimo más que unos minutos de más que nadie usa.
Qué clase de SAI
Las unidades en espera conmutan a la batería cuando falla la red eléctrica. Las interactivas corrigen además una tensión alta o baja sin pasar por la batería, cosa que importa donde el suministro baja. Las unidades en línea mueven todo continuamente desde el inversor.
Los fabricantes declaran cuál es su modelo, y la clase intermedia es la respuesta habitual para una red pequeña. Lo que el equipo tolera en cuanto a la forma de onda de salida lo declara el fabricante del equipo, y esa es una línea que conviene consultar para una máquina con una fuente de alimentación poco corriente.
Y la parte que no es asunto de una página de comparación
Un SAI y todo lo que lo rodea se instala, se dimensiona, se conecta y se sustituye como digan sus propias instrucciones. Allí donde esas instrucciones remitan a la instalación eléctrica del edificio, eso es asunto de alguien cualificado para trabajar en ella, y ninguna hoja de especificaciones sustituye a la documentación del fabricante.
La documentación del propio fabricante va primero, y esta página no la sustituye. Cada velocidad, capacidad, cifra de clase, cifra de resistencia, velocidad de puerto y cifra de potencia de esta página se indica a partir de la documentación del propio fabricante, con su unidad escrita tal como se publica y mencionada como tal; aquí no se mide nada. Una capacidad declarada se indica tal como la cuenta el fabricante, y nunca se reformula en otra unidad, porque las dos no son la misma cifra. Y para todo lo que vaya conectado a la red eléctrica: un sistema SAI y un protector contra sobretensiones se instalan, se dimensionan y se sustituyen como digan sus propias instrucciones, y en ningún otro sitio. Los voltiamperios no son vatios, una autonomía declarada supone una carga que menciona el fabricante, y una capacidad en julios describe lo que absorbe un dispositivo de protección antes de dejar de proteger.
Las preguntas que surgen antes de un pedido
¿El SAI debería llevar también un sobremesa y un monitor?
Eso depende de qué quieras de él. Un SAI dimensionado para un NAS, un router y un switch está comprando un apagado ordenado y aguantar interrupciones breves. Añadir un sobremesa y una pantalla sube bastante la carga y acorta la autonomía de todo lo que va en él, así que es una decisión que hay que tomar a propósito y no añadiendo enchufes.
¿Hay que avisar a la carcasa de que existe el SAI?
Para un apagado ordenado, sí. Casi todas las carcasas de red pueden vigilar un SAI por su conexión de datos y apagarse solas cuando la carga baja a un nivel que tú fijas. Ese vínculo es lo que convierte un SAI de un retraso en una protección, y los dos fabricantes publican qué modelos admiten.
Última revisión el 10 de septiembre de 2026