Puntos de acceso
Puntos de acceso para una casa que ya tiene cable en las paredes
Un punto de acceso no lleva un router dentro. Toma una conexión cableada y la convierte en cobertura, que es exactamente el trabajo en un edificio donde el cable ya llega a las habitaciones incómodas, y la primera especificación que hay que leer no es la radio sino la clase de potencia que la unidad exige del otro extremo de ese cable.
Por Jean-Benoit Buisson
Por qué un punto de acceso en vez de un nodo mesh
Donde un cable puede llegar, la comparación no está reñida en casi ningún apartado.
Un punto de acceso toma su corriente del mismo cable que lleva sus datos, así que puede montarse en el techo en mitad de una habitación, la posición que los nodos mesh nunca ocupan porque necesitan una toma de corriente. No retransmite nada, así que no consume tiempo de aire. Está especificado en términos publicados: el tipo de PoE, la velocidad del enlace ascendente, la placa de montaje, las dimensiones. Y un disco en un techo desaparece de una manera que un nodo de plástico en una estantería no.
Lo que un pack mesh tiene a su favor es que funciona sin cableado. En un edificio donde el cableado existe, esa ventaja ya está gastada.
Lee la especificación de potencia antes que la de radio
Esta es la línea que decide lo que cuesta la instalación, y es fácil pasarla por alto.
802.3af —tipo 1— publica 15,4 W en el puerto de la fuente y garantiza al aparato alimentado 12,95 W, siendo la diferencia lo que se lleva el tramo de cable. 802.3at —tipo 2— publica 30 W en el puerto y 25,5 W en el aparato, y concede la asignación superior mediante una negociación adicional en vez de darla por supuesta. 802.3bt va todavía más lejos, con los tipos 3 y 4.
De ahí salen dos consecuencias. Un aparato especificado para el tipo 2 no funcionará con una fuente que solo ofrece el tipo 1. Y en un switch que alimenta varias unidades, el número que hay que leer es el presupuesto total de potencia, no la cifra por puerto: la cifra por puerto dice lo que un puerto puede ofrecer, el presupuesto dice cuántos pueden ofrecerlo a la vez.
Algunas unidades vienen con inyector y otras no, y esa sola línea mueve el precio real.
El montaje decide dónde puede ir la unidad, y dónde va decide la cobertura
Aquí la forma importa más que en un router de sobremesa. Los discos de techo vienen con un soporte y esperan un cable que llega desde arriba. Las placas de pared quedan enrasadas. Los modelos empotrables encajan en una caja de mecanismo y ponen una radio y un par de tomas donde antes había una placa, lo que encaja en un pasillo o en una distribución de habitaciones pequeñas al estilo de un hotel.
Lee las dimensiones publicadas y el tipo de soporte contra el sitio donde piensas ponerlo, y comprueba que el recorrido del cable llega hasta ahí antes de encargar nada.
Coloca después buscando solapamiento y no una separación limpia. Los aparatos se aferran al punto de acceso que tienen hasta que la conexión se vuelve francamente mala, así que dos unidades cuyas zonas de cobertura apenas se tocan producen un mal paseo de un extremo a otro de un edificio.
La velocidad del enlace ascendente es el techo que nada levanta
El puerto de enlace ascendente es toda la conexión de la unidad con la red. Cuando las radios se anuncian bastante por encima del gigabit y el enlace ascendente es una toma gigabit, el gigabit es la respuesta para todo lo que pasa por esa unidad, haga lo que haga la radio.
Eso no es automáticamente una razón para pagar por un enlace ascendente más rápido —una casa rara vez satura un gigabit a través de un punto de acceso— pero sí es el número que conviene leer a conciencia en vez de descubrirlo después.
Gestionadas de una en una, o gestionadas juntas
El modelo de gestión da forma a la instalación más que las radios.
Las unidades autónomas se configuran individualmente desde una página web. Perfectamente llevadero para dos o tres, y no hace falta que exista nada más para que funcionen.
Las unidades con controladora esperan un programa, un aparato dedicado o un servicio alojado que guarde la configuración, la empuje a cada unidad y coordine cómo se traspasan los clientes. Es más cosa que montar y escala muchísimo mejor, y es donde vive la información de estado.
Ninguno es mejor en abstracto. Lo que importa es saber cuál estás comprando, porque un producto con controladora configurado como unidad autónoma es una tarde de frustración.
La cifra de clase, una última vez
Las cifras que siguen a AX o a BE suman las velocidades teóricas máximas de todas las radios de la unidad, calculadas a partir de la anchura de canal y del número de flujos que define la norma. En un punto de acceso, como en todo lo inalámbrico, ningún enlace suelto ve el total. Compara la generación, el reparto de bandas, el número de flujos, el tipo de PoE y la velocidad del enlace ascendente: cinco cifras que describen cada una algo real.
Todo lo que afecte a la instalación eléctrica fija, incluida una toma de corriente añadida para alimentar un inyector en un desván, se rige por las instrucciones del fabricante y por el reglamento eléctrico vigente donde vives.